viernes, 21 de abril de 2017

Pequeña pesadez

Termina la tarde con una pequeña pesadez, algo que creo no puedo dejar de contener...
No soy el odio ni la venganza, solo soy un corazón que pide una esperanza...

Si, una esperanza, a veces existen situaciones que se nos salen de las manos, quedan ahí plasmados en el alma... No quiero perder la esperanza de recuperar completamente mi esencia, cada decepción es más fuerte, pero con nuestra fortaleza logramos soportar hasta la última gota, pero... Nos olvidamos de sentir, sanar, llorar con ese empeño de superar trancando las emociones, guardar todo aquello que te hizo sentir y pensar que ya no te va a afectar.
Es un notable tormento cuando te das cuenta que inconscientemente reflejas todo lo que temes repetir o ese dolor que te causó esa situación. ¿Qué más se puede hacer? Hablarlo, escribirlo, soltarlo, sanarlo, dejarse ayudar midiendo con criterios y escuchando opiniones o críticas constructivas al respecto, pero es eso, buscar esa solución para sentirte mejor no solo dando tiempo al tiempo y más cuando todos tenemos manera distintas de digerir los sucesos o superarlos, pero... ¿Realmente lo hiciste? Mídelo con tus rabias, tristezas e inseguridades... Todo aquello que te frena o  estés haciendo mal, ahí al estar consciente puedes buscar soluciones, como dije en otras oportunidades, cuando realmente estás bien, todo fluye ya nada te preocupa y dejas que todo tome su propia corriente, la que tiene que pasar...

Sinceramente hago este escrito también como una propia reflexión, no solo por el país, eso es básicamente algo que acepte que no puedo controlar en su totalidad, al igual que mi situación económica eso es algo que ya acepte y puedo manejar, pero con mis relaciones personales... eso sí que afecta, eso sí que me ha amargado en otros momentos de una manera increíble y más la última caída que tuve.
¿Existe gente mala? sí bastantes, pero aún así no dejo de creer en las personas. ¿Esa relación me segó increíblemente? sí muchísimo. ¿Me deje de alguna manera absurda manipular y se me destruyó la autoestima de una manera drástica y peligrosa? sí. ¿Me puse agresiva, cerrada y me segué? sí. ¿Para qué negarlo? Me tenía que pasar así de sencillo y darme cuenta de muchas mas cosas, no para decepcionarme de la sociedad sino para tomar mejores decisiones y manejarlo de otra manera reafirmando quien soy.
Pero señores, no se olviden que todo cae por su propio peso, tarde o temprano la pagan. Hay personas que me preguntan: ¿Por qué tan fácil o rápido superé y seguí con mi vida? Porque estaba conciente que yo no hice nada malo, la vida sigue, yo se realmente que pasó y siempre fui sincera hasta el último día, tanto como con esa persona como con los demás y nunca me porte mal, pero si me dolió todo lo que pasó en todo ese tiempo. Si me dolió como a cualquier persona le duele una traición, una mentira, que te usen o intenten manipular la situación para salir ganando después de todo lo que hiciste por alguien y como le regalaste tu confianza.

Las advertencias pueden existir, pero los tropiezos constantes son por algo, los errores se asumen, se mejoran y así sucesivamente, de hecho tuve miles de razones para hacerle cosas horribles, pero no, yo creo que lo manejé de la mejor manera y también con la ayuda de unas personas increíbles (que por la otra persona terminaron involucradas de alguna manera), sobre todo que hasta el sol de hoy agradezco que el universo los haya puesto en mi camino, eso si, nunca olvidé las advertencias y comentarios de otras personas y acepto que tenían razón pero como dije,  me segué y tenía la propia pantalla de humo... 
Pero todo se resuelve y mejora que es lo importante, no teman de arrepentirse si lo sienten aunque ya no valga la pena ponerse así, es el sentir humano y hay que soltar sanando...

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